Los 65.169 mdp que el último año de AMLO no puede explicar
La ASF fiscalizó el último año de gobierno de AMLO (Cuenta Pública 2024) y deja 65.169 mdp sin aclarar. Tren Maya y Banco del Bienestar, entre los señalados.
El sexenio se contó como una obra histórica. La factura, no.
Al fiscalizar la Cuenta Pública 2024 —el último ejercicio del gobierno de Andrés Manuel López Obrador—, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó irregularidades por 67.174,7 mdp. Se recuperaron 2.005,6 mdp. El resto, 65.169 mdp, sigue sin explicación a la fecha del informe, entregado en su tercera y última parte en febrero de 2026.
No es una cifra suelta. Detrás hay 2.264 auditorías y 2.203 sanciones, 1.790 de ellas solo en la tercera entrega. Y conviene leerla con honestidad: 65.169 mdp son posibles daños al erario pendientes de aclarar, no robo probado. La ASF señala; la aclaración o la recuperación puede venir después. Es, exactamente, el dinero que el Gobierno no ha justificado todavía.
Dónde está el agujero
El grueso no está en las obras-bandera. El 91,1% del monto por aclarar es Gasto Federalizado: recursos que la Federación transfiere a estados y municipios. El resto se reparte entre Desarrollo Económico (5,7%), Desarrollo Social (2,2%) y Gobierno (1,0%). Buena parte del hueco, por tanto, baja a gobiernos locales —lejos de los reflectores.
Pero dos obras-insignia cargan señalamientos concretos.
Tren Maya: el acero que se pagó de más
En el Tramo 4 (Izamal–Cancún), entre Yucatán y Quintana Roo, la ASF detectó pagos en exceso por 87,8 mdp. La mayor parte —79,7 mdp, en el contrato TM-TRAMO4/20-OI-04— por una integración incorrecta de precios extraordinarios en muros de contención: se computaron costos de acero y concreto superiores a los contratados originalmente. Los responsables: Consorcio del MAYAB e ICA Constructora. Otros 2,2 mdp corresponden a supervisión técnica pagada íntegra pese a entregables faltantes (planos as-built).
Es una fracción menor del total. Su peso es político: en la obra emblema del sexenio, el acero salió más caro de lo pactado. Y la inversión final del Tren Maya sigue reservada por “seguridad nacional” hasta 2027.
Banco del Bienestar: el triple de lo aprobado
Su Programa de Inclusión Financiera gastó un 180% por encima de lo presupuestado: 6.597,4 mdp de sobreejercicio. No es —seamos precisos— un daño al erario probado, sino una irregularidad presupuestaria. Pero el dato es nítido: gastó casi el triple de lo que el Congreso le autorizó.
Tres entregas, 2.264 auditorías y un saldo que el relato oficial no incluye. El dato está en crudo, con la ASF a la vista. Júzgalo tú.