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AESIA, la agencia que vigilará la IA desde A Coruña : qué puede y qué no

La nueva ley de IA pone a AESIA, en A Coruña, como autoridad central con multas de hasta 35 M€. Pero la agencia arrancó con 11 personas y no vigila ella sola.

11 personas
Plantilla de AESIA a 31/12/2024, con un presupuesto del orden de 5 M€, para ejercer de autoridad central de la IA en España
EN CRUDO · encrudo.news

España ya tiene quien vigile la inteligencia artificial, y tiene dirección postal: A Coruña. La Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial —AESIA— es el organismo al que la nueva ley de IA, aprobada por el Consejo de Ministros el 26 de mayo, convierte en autoridad central: la que podrá inspeccionar sistemas, exigir información, ordenar correcciones y abrir expedientes con multas de hasta 35 millones de euros. Sobre el papel, el árbitro del mayor cambio tecnológico de la década. Conviene mirar con qué juega.

Empecemos por el tamaño. AESIA nació por decreto en agosto de 2023 —España fue el primer país de la UE con una agencia así— y su sede está en el edificio La Terraza, en el paseo marítimo coruñés, mientras se reforma; de momento opera en la Casa de la Veeduría, en el casco viejo. Su dotación de partida fueron unos 5 millones de euros, y su plantilla a 31 de diciembre de 2024 era de exactamente 11 personas. A lo largo de 2025 ha ido creciendo hacia la treintena. Once personas, después treinta, para supervisar la IA de un país de 48 millones de habitantes y de toda su Administración. La ambición del mandato y el músculo disponible no van todavía a la par.

Y hay una segunda lectura, más importante que la del presupuesto: AESIA no vigila la IA ella sola. La propia ley reparte la supervisión. AESIA coordina y actúa como “punto de contacto único” para los sistemas que caen fuera de la legislación de producto —empleo, educación, biometría general— y opera el banco de pruebas (sandbox) nacional. Pero la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) se queda con lo relativo a datos personales y biometría; el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) supervisa la IA en el ámbito de la justicia; y en lo financiero y de mercados mandan los supervisores de siempre, el Banco de España y la CNMV. AESIA no hereda esas parcelas: convive con ellas.

Eso cambia el titular fácil. AESIA no es el gran ojo que todo lo ve, sino el nodo de coordinación de un sistema repartido entre cuatro o cinco autoridades. Su poder real está en lo que no cubren otros: los algoritmos de selección de personal, los sistemas educativos, la biometría no regulada por protección de datos, el régimen sancionador común. Donde ya hay sheriff —datos, justicia, banca— AESIA no entra.

Queda la letra pequeña, y es honesta decirla: lo aprobado el 26 de mayo es un proyecto de ley, no la norma definitiva. Va al Congreso, y la tramitación parlamentaria puede mover competencias, plazos y cuantías. Lo que sí está fijado es el dibujo: una agencia coruñesa, joven y pequeña, a la que se le ha dado el papel de árbitro nacional de la IA antes de darle el cuerpo para serlo. La pregunta no es si AESIA puede multar con 35 millones. Es si once o treinta personas pueden vigilar lo que un país entero está a punto de automatizar.

4 fuentes trazadas [1] [2] [3] [4] — verifícalo tú mismo.